Bruma – Hotel Boutique
Tras años imaginando un refugio junto al mar, nace Bruma, un hotel boutique donde el tiempo transcurre más lento y la calma forma parte de la estancia.
Como la bruma que suaviza el paisaje y envuelve la costa, el espacio está pensado para desconectar del ruido y descansar sin prisa. Como diseñadora, en este proyecto de identidad visual, asumí el reto de trasladar esta atmósfera de paz, desconexión y naturaleza a su universo de marca. Mi objetivo fue dar vida a una identidad visual minimalista, orgánica y profundamente sensorial.
Para dar vida al nombre de Bruma, decidí alejarme de los caminos comunes. Creé un logotipo personalizado a medida, combinando de forma armónica detalles y estructuras de diferentes familias tipográficas que fui moldeando.
Al fusionar estos caracteres, conseguí una tipografía con una gran personalidad, donde la asimetría de sus formas y las terminaciones redondeadas aportan un aire contemporáneo, natural y con un sutil toque de imperfección artesanal. Para complementar la marca principal, el descriptor “HOTEL BOUTIQUE” se presenta en una tipografía sans-serif limpia, geométrica y con un espaciado generoso que aporta aire y legibilidad al conjunto.
El universo cromático de este proyecto de identidad visual, Bruma hotel boutique, se reduce a la esencia de su entorno, utilizando dos tonos principales que dialogan constantemente para generar contraste y serenidad:
Azul Bruma, un tono pizarra apagado y profundo. Evoca el color del mar en los días nublados, la costa envuelta por la niebla matutina y la quietud del océano. Aporta sobriedad y una innegable elegancia.
Arena Cálida, un tono crema suave, luminoso y texturizado. Representa la calidez de la arena de la playa, la piedra natural del hotel y la luz reconfortante que invita a quedarse.
Una identidad visual honesta que no grita, sino que susurra. Un sistema visual que abraza el silencio, la pausa y el lujo de lo sencillo, alineando perfectamente el diseño con la experiencia real de hospedarse en Bruma hotel boutique.
